*Cada vez que llueve vuelve a exhibir calles elevadas, drenajes rebasados y obras millonarias que son cuestionadas por no resolver de fondo las inundaciones
Zihuatanejo, Gro., 21 de septiembre de 2026. Agencia de Noticias Guerrero (ANG)— Zihuatanejo vuelve a quedar bajo el agua y, con ello, también quedan al descubierto los cuestionamientos sobre años de reencarpetamientos, rehabilitaciones y obras públicas que, para muchos ciudadanos, agravan los problemas que debieron corregirse.
El agua ya no sólo se concentra en puntos históricamente conflictivos, como la avenida 5 de Mayo.
Ahora también alcanza con rapidez zonas que anteriormente no presentaban inundaciones de esta magnitud, como el sector conocido como López Impresores y otras zonas en colonias de la periferia y sobre todo del Centro.
La crítica es directa: seguir colocando capas de asfalto o concreto encima de pavimentos existentes, sin corregir niveles, pendientes, alcantarillas y drenajes, puede convertir una obra de “mejoramiento” en parte del problema.
Con cada nueva capa, las calles pueden elevarse; las entradas de viviendas y comercios quedan más bajas y algunas alcantarillas terminan prácticamente hundidas respecto al nivel del pavimento.
Y entonces ocurre lo inevitable: llega la lluvia y el agua busca por dónde salir.
La ciudad luce pavimento nuevo por arriba, pero debajo siguen los mismos problemas de drenaje, escurrimientos y conducción de aguas pluviales.
Por eso crece el cuestionamiento ciudadano: ¿cuántos millones se han destinado a calles, reencarpetamientos, drenaje y rehabilitación urbana, y por qué después de esas inversiones Zihuatanejo continúa inundándose?
Las recientes afectaciones han vuelto a colocar bajo la lupa la planeación, calidad y costo de diversas obras públicas, así como la práctica de rehabilitar vialidades sin retirar previamente superficies deterioradas ni realizar trabajos integrales en la infraestructura hidráulica.
Desde distintos sectores también se lanzan acusaciones políticas contra gobiernos municipales priistas, a los que se responsabiliza de privilegiar obras superficiales sobre soluciones estructurales y se habla de Corrupción, sobreprecios y desvío de de los dineros del pueblo.
Pero hay algo que no necesita discurso: el agua está ahí.
Calles inundadas, comercios afectados, vehículos atrapados y nuevos puntos de acumulación muestran que el problema no sólo permanece, sino que para muchos habitantes se está extendiendo.
Zihuatanejo no necesita más capas de pintura ni de pavimento. Necesita obras bien planeadas que resuelvan los problemas desde abajo y no solamente los oculten por encima.ANG

