Chilpancingo, Gro., jueves por la noche. La rutina de la avenida Ruffo Figueroa se rompió con el estruendo seco de tres disparos. Eran poco antes de las ocho de la noche cuando, frente al Museo Interactivo La Avispa y a unos pasos del Citibanamex, la violencia volvió a hacerse presente en la capital guerrerense.
Un hombre que se ganaba la vida vendiendo bolillo cayó herido, mientras transeúntes y automovilistas corrían en busca de resguardo. En minutos, el caos y la incertidumbre llenaron el lugar, hasta que las sirenas irrumpieron con su eco metálico.
La Guardia Nacional arribó al sitio, pero el herido ya era trasladado de emergencia en una ambulancia para recibir atención médica. Entre la confusión quedaron las miradas de quienes, con miedo y resignación, saben que la violencia se mezcla cada vez más con lo cotidiano.


