Chilpancingo, Aencia de Noticias Guerrero (ANG)., 6 de enero de 2026.
La tarde se cargó de indignación y desconcierto en la Barranca del Huaje Seco, cuando elementos ministeriales aseguraron a Olga “N” y a Elder “N”, una joven pareja de 20 y 21 años, señalados como los presuntos responsables de la muerte de un niño de apenas dos años. La captura, fría y silenciosa, cerró un capítulo que comenzó al amanecer con un llanto imposible de olvidar.

Vecinos narran que poco después de las siete de la mañana escucharon el llanto desesperado del pequeño mezclado con gritos, ruidos violentos y peticiones de auxilio que retumbaron en la vivienda donde madre, padrastro y bebé compartían techo. Por casi dos horas el sonido golpeó paredes y conciencias, hasta que repentinamente, el silencio lo consumió todo.
Al filo del mediodía, la joven madre salió a toda prisa, despeinada, en pijama y con el celular en la mano. Algunos vecinos aseguran que hacía llamadas mientras caminaba rumbo cuesta abajo… pero jamás regresó a la vivienda.
Minutos después, una llamada al 911 activó el movimiento policiaco. Al interior del domicilio, paramédicos y agentes estatales encontraron al pequeño sin vida. El cuerpo mostraba múltiples heridas y señales de estrangulamiento. Nada pudo hacerse.
De acuerdo con testimonios recabados en el lugar, el padrastro —conocido por el apodo de “El Marciano” y dedicado a hacer mandados en la zona— habría sido quien agredió brutalmente al menor. Sin embargo, las autoridades investigan también la responsabilidad directa de la madre, quien se encontraba en el domicilio cuando todo ocurrió y habría abandonado la escena después de la agresión.
La Fiscalía General del Estado confirmó que ambos fueron localizados y detenidos horas después; quedaron a disposición del Ministerio Público para definir su situación jurídica por el delito de homicidio.
Mientras se integran las pruebas y testimonios, en la Barranca del Huaje Seco permanece un silencio incómodo, cargado de rabia y tristeza.
Un niño murió sin que nadie pudiera llegar a tiempo, y ahora dos jóvenes enfrentarán a la justicia por una tragedia que estremeció a toda la capital.

