La investigación por el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, ha tomado un giro inesperado luego de que las autoridades estatales confirmaran que su equipo de seguridad está siendo indagado por presunto uso excesivo de la fuerza durante la detención del atacante.
De acuerdo con los reportes oficiales, el tirador fue abatido después de haber sido neutralizado, lo que abrió una nueva línea de investigación contra los escoltas que resguardaban al edil. Las autoridades buscan esclarecer si la respuesta de los guardias se ajustó a los protocolos o si existió una ejecución extrajudicial.
El caso ha llamado la atención debido a que el grupo de seguridad asignado a Manzo ya se encontraba bajo observación por presuntas irregularidades en su desempeño. Ahora, seis de esos elementos son analizados por la Fiscalía, mientras se revisa minuto a minuto lo ocurrido el día del atentado.
Mientras tanto, el clima de tensión continúa en Uruapan, donde la ciudadanía exige que tanto el asesinato del alcalde como las posibles responsabilidades de su escolta sean esclarecidas con total transparencia.


