Chicago, Illinois.— Joaquín Guzmán López, alias “El Güero” e hijo del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, se declaró culpable este lunes en una Corte Federal del Distrito Norte de Illinois por delitos relacionados con el tráfico de drogas y crimen organizado, luego de haberse proclamado inocente en 2024.

Durante la audiencia realizada en Chicago, Guzmán López aceptó su responsabilidad en la supervisión de la distribución de drogas, entre ellas cocaína, heroína y fentanilo, mientras dirigía —junto con su hermano Ovidio Guzmán López— una facción del Cártel de Sinaloa.
Según reportaron medios presentes en la sala, el acusado admitió haber tenido un papel directo en las operaciones del grupo, considerado por el Gobierno de Estados Unidos como una organización terrorista.
Colaborará con la justicia estadounidense
Tras su cambio de declaración, Guzmán López colaborará con las autoridades de Estados Unidos como parte del acuerdo alcanzado. La jueza del caso, Sharon Johnson Coleman, fijó su próxima comparecencia para el 1 de junio de 2026.
Documentos judiciales publicados el viernes pasado ya anticipaban que el acusado modificaría su declaración de inocencia en la audiencia de este lunes, originalmente programada como un trámite rutinario.
Llegada a Estados Unidos y antecedentes recientes
Guzmán López llegó a territorio estadounidense en 2024, a bordo de un vuelo privado junto a Ismael “El Mayo” Zambada, cofundador y líder histórico del Cártel de Sinaloa. Autoridades sospechan que el viaje formó parte de un engaño dirigido a Zambada, posiblemente vinculado a otro acuerdo con la fiscalía estadounidense.
En julio del año pasado, su hermano Ovidio Guzmán López también se declaró culpable de cuatro cargos relacionados con narcotráfico ante el mismo tribunal, como parte de un acuerdo cuyos términos no se han hecho públicos.
Por su parte, en agosto, “El Mayo” Zambada se declaró culpable de dos cargos de narcotráfico, lavado de dinero y uso de armas en un tribunal federal de Nueva York.
Con estas declaraciones, las autoridades estadounidenses continúan avanzando en los procesos judiciales contra figuras clave vinculadas al Cártel de Sinaloa, una de las organizaciones criminales más influyentes en el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.

