La viol3ncia cruza la línea final: un hijo as3sin4 a sus padres en Xochistlahuaca
Xochistlahuaca, Gro., 30 de enero de 2026.—La violencia, esa que suele percibirse lejana o ajena, irrumpió de la forma más dolorosa en un hogar de Xochistlahuaca. La tarde de este jueves, una pareja de adultos mayores fue privada de la vida en un hecho que ha dejado a la comunidad en silencio y con preguntas difíciles de responder.
Las víctimas, Rafael, conocido cariñosamente como Don Cotón, y doña Raquel, eran personas ampliamente reconocidas por su trabajo y cercanía con la gente. Durante años sostuvieron una ferretería que no solo fue un negocio, sino un punto de encuentro y apoyo para muchas familias del municipio.
De acuerdo con los primeros reportes, el presunto responsable del doble homicidio sería su propio hijo, quien fue detenido y puesto a disposición de las autoridades. Versiones preliminares señalan que el ataque se habría cometido con un arma punzocortante y que el joven mostraba una conducta alterada; no obstante, cualquier línea de investigación deberá ser confirmada por la Fiscalía conforme avancen las indagatorias.
Tras los hechos, fueron los propios vecinos quienes, entre el miedo y la indignación, lograron someter al presunto agresor y entregarlo a las corporaciones de seguridad. Personal ministerial realizó el levantamiento de los cuerpos e inició la carpeta de investigación correspondiente.
Más allá del dato policial, el suceso deja una herida profunda en el tejido social de Xochistlahuaca. No solo se trata de una pareja asesinada, sino de una familia rota y de una comunidad que hoy se pregunta cómo la violencia, el abandono institucional, las adicciones y la falta de atención a la salud mental pueden confluir en una tragedia de esta magnitud.
Las autoridades exhortaron a la población a evitar la difusión de rumores y a permitir que el proceso legal siga su curso. Mientras tanto, el pueblo despide con dolor a dos de sus vecinos más queridos.
🕊️ Descanse en paz Don Cotón y doña Raquel.
Que este hecho no pase solo como una estadística más, sino como un llamado urgente a mirar lo que está fallando antes de que sea demasiado tarde.


