Agencia de Noticias Guerrero (ANG).- La mañana de este lunes, la violencia volvió a escribir su nombre en Chilpancingo. Raymundo Cabrera, de 49 años de edad, médico cirujano de profesión, fue abatido a balazos en la colonia Rufo Figueroa tras ser perseguido por sujetos armados que no le dieron tregua.
De acuerdo con testigos, el profesionista corría desesperadamente intentando escapar de las balas cuando, en un último intento por salvar la vida, buscó refugio en el restaurante conocido como El Demoledor. Sin embargo, la violencia lo alcanzó justo ahí. El lugar, acostumbrado al ruido de platos y conversaciones matutinas, se transformó en cuestión de segundos en una escena de terror.
Las detonaciones retumbaron dentro del establecimiento y Raymundo cayó sin vida entre mesas y sillas, sin lograr resguardarse. El ataque fue directo y fulminante. Clientes y empleados huyeron presas del pánico, mientras el cuerpo del médico quedó tendido en el piso, evidenciando la crudeza del hecho.
Minutos después, elementos de seguridad arribaron para acordonar la zona y peritos realizaron las diligencias correspondientes. Una vez más, la violencia cobró la vida de un profesionista y dejó una estela de miedo e indignación entre los habitantes de la capital guerrerense.


