José Nava Mosso: Chilpancingo, Agencia de Noticias Guerrero (ANG).. — La noche de este jueves cayó pesada sobre la carretera federal México–Acapulco. El asfalto húmedo, la brisa fría y el silencio del entronque hacia Carrizal de la Vía se rompieron con la presencia de las luces rojas y azules de las patrullas.
A un costado del camino, sobre la tierra suelta, yacía el cuerpo sin vida de un hombre, abandonado entre la oscuridad y el murmullo de los motores que pasaban sin detenerse. Algunos curiosos se acercaron con cautela, otros solo observaron desde lejos, tratando de adivinar lo ocurrido.
Minutos después, elementos policiacos y personal ministerial llegaron al sitio. Colocaron cintas amarillas, iluminaron el lugar con sus linternas y comenzaron las diligencias de rigor. Nadie supo decir su nombre, ni de dónde venía, ni por qué terminó allí, al borde de la carretera.
El cuerpo fue levantado por el Servicio Médico Forense, mientras la carretera recuperaba su ritmo y el eco de las sirenas se perdía en la distancia.
Hasta el momento, las autoridades no han informado las causas de la muerte, aunque el hallazgo deja una sensación amarga entre quienes viven cerca: la de saberse a unos metros de una historia que acabó en silencio.


