Chilpancingo, Gro., 21 de agosto de 2026. Agencia de Noticias Guerrero (ANG) — Francisco Rodríguez Morales, padre de Everardo Rodríguez Bello, uno de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos en septiembre de 2014, murió este viernes en Chilpancingo a causa de complicaciones médicas.
Francisco se marcha sin obtener la respuesta que buscó durante casi 12 años: saber dónde está su hijo.
Su muerte se suma a la de otros padres que han partido sin conocer el destino de los normalistas desaparecidos. Con él, son ocho los padres que han muerto esperando justicia y el regreso de sus hijos, una herida que permanece abierta desde aquella noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala.
Francisco será velado y sepultado en su natal Omeapa, municipio de Tixtla, el mismo lugar donde durante años mantuvo viva la esperanza de volver a recibir a Everardo.
Hoy, un padre vuelve a casa sin su hijo. Y una familia entierra a quien durante 12 años se negó a dejar de buscar.
Francisco murió esperando una respuesta. La pregunta sigue siendo la misma: ¿dónde están los 43? ANG

